18 de abril de 2011

Vickers de 1911 hallado en la Antártida


La noticia se producía, para asombro de propios y extraños, el pasado mes de enero pero como he estado ausente del blog precisamente desde entonces me veo obligado a comentarla ahora. Podría sonar a ciencia ficción pero es bien cierto, hallan un monoplaza británico Vickers pre-Gran Guerra en la Antártida aunque la cosa tiene doble truco. 

Restos del avión en la Antártida

Si bien realmente se trata de un aparato Vickers modelo REP, siglas de su creador, el francés Robert Esnault-Peltiere (pues en diseño es aparato galo pero construido en Inglaterra por la Vickers), ni ha sido una sorpresa hallarlo ni estaba allí por haber volado hasta el continente helado. No ha sido algo sorprendente porque sus descubridores iban precisamente a tratar de encontrarlo. Se ha tratado de un equipo de investigadores australianos que iban desde hace años tras la pista de los restos del avión pues conocían perfectamente su historia. En 1911 el explorador también australiano Douglas Mawson tuvo la idea de ser el primer humano en sobrevolar la Antártida. En unos años iniciales de la aviación en donde, como ya comenté en una entrada anterior, se sucedían los intentos de batir récords de altitud, velocidad, tiempo de vuelo, distancia..., no debe sorprendernos que algo así se le ocurriese a alguien. El problema es que el aparato se estrelló en su viaje a Australia previa aventura antártica. La gravedad del accidente hizo imposible que pudiese volar, de modo que Mawson tuvo que olvidarse de su objetivo inicial pero insistió en que, en el contexto de la campaña expedicionaria que se llevaría en el Polo Sur, se incluyese al avión en forma de tractor, sí como se lee, sin alas y con esquíes en vez de ruedas para hacer las veces, gracias a su potencia motora, de tractor con el que tirar de los trineos y la carga. 

El "visionario" explorador

 Así se hizo y el Vickers, ya sin sus alas, fue enviado a la Antártida y cumplió su nuevo cometido... al menos durante dieciséis kilómetros, lo que pudo con las bajas temperaturas que acabaron cargándose e inutilizando el motor. El aparato fue abandonado por los expedicionarios en Cano Denison, si bien a su regreso Mawson hizo que se recogiese todo el material aprovechable con el objeto de vender las piezas en Inglaterra y recuperar parte del dinero invertido, dejando atrás el fuselaje que quedó irremediablemente cubierto por el hielo. Pudo vérsele varias veces tiempo después, atrapado en su tumba helada, la última de las veces en 1975. Desde entonces había sido imposible localizarlo, cosa que ha quedado resuelta gracias a los inusuales cambios climáticos en los polos que han propiciado el que haya quedado nuevamente al descubierto. 

El Vickers sin alas y con esquíes

  Sin duda un periplo poco heróico pero la mar de curioso y azaroso el que protagonizó aquel pobre Vickers REP de 1911. 
 

2 aportaciones:

La pluma del cuervo dijo...

Estimado amigo Chisco... primero de todo, celebrar que 'vueles' nuevamente... y, en segundo lugar, que lo hagas con entradas tan 'curiosas' y tan bien documentadas históricamente.

Todo un lujo.

Un saludo fuerte :-)

Fran dijo...

Gracias, compañero. Ya tenía ganas de poder dedicar algo de tiempo al ocio. Si a eso le sumamos esta semana pasada por agua que tenemos, se conjugan los hados, jejeje.

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